Discurso de Inauguración del Centro de Mediación Franciscano en Bolivia.

Discurso de Inauguración del Centro de Mediación Franciscano en Bolivia.

La Paz, 4 de Marzo de 2017

A los Mediadores y Mediadoras egresados del Movimiento Franciscano de Justicia y Paz en Bolivia:

¡Paz y Bien! y ¡Animo! Mucho ánimo…

Es una alegría para mí poder participar en esta historia Franciscana que se inició hace más de 400 años. Doy gracias a Dios el haberme permitido ser un ladrillo más en estas centenarias paredes. Doy gracias también al Movimiento Franciscano de Justicia y Paz por confiar en este proyecto y que gracias a los voluntarios y voluntarias hoy es realidad y es nuevo inicio.

Hemos recorrido muchas horas de entrenamiento para convertirnos en lo que hoy somos con más énfasis que antes: ¡Instrumentos de Paz!

¿Recuerdan el camino que hemos recorrido juntos?  En las clases que generalmente se dictaban en Cochabamba nos deteníamos a cada momento para preguntar a través del skype: ¿Nos siguen Oruro? ¿Nos siguen La Paz?

¿Qué responderían ahora si les preguntara? ¿Nos siguen Oruro? ¿Nos sigue La Paz?…

La mediación de conflictos está en medio de una tensión creativa. Se debate entre la Justicia y la Paz. Términos que muchas veces parecen opuestos, pero que en la visión de la Mediación y en la Visión Franciscana son como dos bailarinas que crean y recrean el amor de Dios.

Nuestra gran novedad es que ahora han desarrollado la habilidad de estar en el medio, de estar “entre”; como estuvo Jesús y como estuvo la Mediadora María.  Estarán en un lugar poco frecuente en donde la incertidumbre sólo será despejada por la voluntad y el corazón de las partes.

La mediación, como Cristo, da el poder a los demás. Los reestablece a la comunidad y les otorga las riendas de sus vidas. El mediador no opina, no juzga, no persuade, no busca su propio beneficio. Es paciente y permite que cada uno provea con ideas y acciones a la solución de su conflicto. La mediación, como Cristo, pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti? ¿Lo crees? ¿Cuántos panes tienen? ¿Por qué no deciden Uds. lo que es justo antes de ir a un Juez? Es un diálogo que devuelve la Vida y la voluntad a las partes porque cree en ellas, porque sabe de sus capacidades, porque sabe que cada uno y cada una puede beber de su propio pozo.

Mediadores y Mediadoras es Francisco quien les dice: «En cualquier caso que les toque entren y digan primero: Paz y Bien y que la paz que anunciáis de palabra, la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones. Que ninguno se vea provocado a ira o escándalo, sino que por vuestra mansedumbre todos sean inducidos a la paz, a la benignidad y a la concordia». Y «Donde hay odio, lleven Amor. Donde haya ofensa, lleven Perdón. Donde haya discordia, lleven Fe. Donde haya duda, lleven esperanza. Donde haya error, lleven Verdad. Donde haya desesperación, lleven Alegría. Donde haya tinieblas, lleven Luz»

¡Señor envía a tus Ministros los conflictos! ¡Ya estamos preparados!

¡Muchas Gracias!

Juan Pablo Albornoz Kokot. (Arg)